Anularon la sentencia condenatoria contra el Arzobispo Storni

 Había sido condenado a 8 años de prisión por el delito de

“abuso sexual agravado” el 29 de diciembre de 2009.

 

Los argumentos de los camaristas.

La Cámara de Apelación Penal de Santa Fe declaró la nulidad de la sentencia condenatoria para el Arzobispo de Santa Fe, Monseñor Edgardo Gabriel Storni.

De esta forma, el caso vuelve a primera instancia.

Monseñor Storni fue condenado como autor penalmente responsable por el delito de abuso sexual agravado a la pena de ocho años de prisión e inhabilitación absoluta por el tiempo de la condena y las costas del proceso en 2009. De acuerdo a lo publicado por el diario El Litoral, la nueva sentencia fue redactada por vocales que no tomaron intervención previa en la causa, y lleva la firma de los jueces Sebastián Creus, Roberto Prieu Mántaras y Ramón Sobrero, el último de los cuales votó en disidencia. Este 27 de abril la Sala IV -integrada- notificó la resolución a las partes, en la que se hizo lugar a las apelaciones planteadas por el abogado Eduardo Jauchen, que representa a Monseñor Storni.

Tal como recordó el Camarista Dr. Creus en su primer voto, el 29 de diciembre de 2009 la Jueza de Sentencia Nº 2, Dra. María Amalia Mascheroni, dictó “el fallo por el cual no hace lugar a la prescripción de la acción penal planteada y condena a Monseñor Edgardo Gabriel Storni como autor penalmente responsable por el delito de abuso sexual agravado a la pena de ocho años de prisión e inhabilitación absoluta por el tiempo de la condena y las costas del proceso”. A raíz de dicho fallo la defensa de Monseñor Storni recurrió a la instancia superior, manifestando un sinnúmero de planteos, entre los que se destacó el pedido de nulidad de lo actuado hasta el momento. “Violación al principio de imparcialidad”; “inconstitucionalidad de la ley procesal que reguló el proceso”; “menoscabo al principio de contradicción y adversarial” en el proceso escrito; “prescripción de la acción penal” y la no aplicación de “la ley penal más benigna”, son algunas de las consideraciones expuestas por Jauchen. Además, la defensa se refirió a los “prejuicios, posturas religiosas, opiniones sociales sobre el hecho objeto de la causa y una animosidad hacia la persona del enjuiciado, que manifiestamente cegaron” al juez en “su objetividad e imparcialidad para decidir”. Vuelta a primera instancia Los puntos que el Abogado Dr. Jauchen había cuestionado, fueron atendidos por los Camaristas que anularon el fallo de primera instancia, dejando abierta la chance de que otro juez de Sentencia, en este caso el Dr. Cristian Fiz -Sentencia Nº 3-, dicte una nueva. Sobre el tratamiento de si la sentencia era o no nula, el Dr. Sebastián Creus argumentó en 14 páginas, el por qué de su votación. Puntualmente, señaló que “la cuestión más importante de todo este proceso, en mi criterio, ha sido notablemente soslayada, y resulta tan dirimente que hace innecesario el tratamiento de las demás”. En tal sentido se refirió a “la tipicidad, como característica o adjetivo de una conducta históricamente dada (y probada, claro está), señala la congruencia entre dicha conducta y la definición (abstracta) de la ley de aquello que se considera delictivo”. Agrega que “como derivación ineludible del principio constitucional de legalidad no existe delito (y mucho menos pena) si la conducta no ha sido definida previamente en la ley formal”. Y consideró que efectivamente “la sentencia impugnada es deficiente” en algunos aspectos.

El segundo voto fue el de el Camarista Roberto Prieu Mántaras, que adhirió a la solución propuesta por el anterior.

 

Voto en disidencia:

En cambio Pedro Sobrero dijo disentir con la solución propuesta y “voto por la negativa”. Los anteriores camaristas “propician la declaración de nulidad del fallo por considerar que el mismo carece de suficientes fundamentos y no satisface los requisitos que imponen la Constitución de la Provincia y la ley procesal para la materia penal en sus artículos 95 y 127, respectivamente”.

(Fuente: Diario La Capital de Rosario)